Transiciones Sostenibles

Medir, comprender y acompañar las transiciones productivas sostenibles

Avances para fortalecer el monitoreo de la sostenibilidad agropecuaria en Uruguay

Las transiciones productivas sostenibles no se impulsan solo con buenas prácticas o tecnologías.También requieren capacidades para medir, interpretar y seguir los cambios en el tiempo, integrando información ambiental, económica, social e institucional. Esa fue precisamente una de las apuestas centrales de nuestro proyecto: generar bases conceptuales, metodológicas y estratégicas para fortalecer los sistemas de monitoreo, reporte y verificación (SMRV) de la sostenibilidad agropecuaria en Uruguay. Nuestros avances abordaron líneas de trabajo complementarias que describiremos a continuación.

Revisión sistemática de experiencias globales de uso de SMRV 

En el trabajo de revisión priorizamos 38 SMRV en función de su relevancia temática, escalabilidad, integralidad dimensional, claridad metodológica y adaptabilidad al contexto uruguayo. Esta revisión permitió identificar tendencias, cualidades críticas y diferentes tipologías de sistemas, y reconocer iniciativas de sistemas de evaluación existentes en Uruguay. 

Sistemas de monitoreo, reporte y verificación a escala predial

Análisis de las bases de datos que pueden aportar al diseño, seguimiento y evaluación de transiciones productivas sostenibles en Uruguay

La revisión y análisis de bases de datos de observatorios y plataformas públicas evidencia que el país dispone de capacidades relevantes e infraestructura de información de calidad. Sin embargo, presentan una fuerte fragmentación entre instituciones, escalas y formatos. 

Además de este análisis, revisamos y sistematizamos información existente vinculada a la sostenibilidad para los principales sectores productivos terrestres del país (carne, lácteos, cereales, arroz, frutas, hortalizas y forestación) .

Conjugando ambas aproximaciones, avanzamos en una arquitectura conceptual para pensar la sostenibilidad agropecuaria en Uruguay. En este marco, propusimos organizar el análisis en cuatro grandes dimensiones —ambiental, económica, socio-cultural e institucional— e incorporar de forma transversal atributos emergentes como resiliencia, adaptabilidad, equidad, eficiencia, integridad ecológica y competitividad sostenible. Este aporte busca evitar enfoques reduccionistas basados en indicadores aislados y ofrecer una base más robusta para el diseño de futuros SMRV y observatorios.

Una de las principales consecuencias a las que llegamos es que el desafío medir las trayectorias de la sostenibilidad agropecuaria no implica solo la falta de datos (por ejemplo, sobre biodiversidad o ecotoxicidad), sino también  — y quizás de forma prioritaria—  en la dificultad para articularlos e integrarlos. 

En particular, identificamos debilidades relevantes en la generación de información   sistemática sobre biodiversidad funcional, calidad de agua a escala predial, dimensiones socio-culturales e institucionales, ecotoxicidad, así como en el seguimiento longitudinal de trayectorias de sostenibilidad.

Para contrastar y enriquecer estos hallazgos, impulsamos un grupo focal de discusión  multiactoral sobre SMRV, orientado a discutir objetivos, cualidades prioritarias, brechas y oportunidades. Participaron actores de gobierno, academia, sector productivo y sociedad civil, en una dinámica que permitió explicitar distintas demandas y usos potenciales de estos sistemas. 

Los resultados mostraron que los objetivos más mencionados se vinculan a dimensiones ambientales, sociales y económicas, así como a escalas prediales, de paisaje y nacionales. También confirmaron un consenso relevante sobre la necesidad de avanzar hacia esquemas más articulados.

Entre las cualidades más valoradas en diferentes SMRV por los participantes se destacaron el rigor científico, la aplicabilidad en políticas públicas, la multidimensionalidad, la interoperabilidad y la escalabilidad. A su vez, el intercambio mostró que distintos actores priorizan estas cualidades de forma diferente según su área de influencia: gestión predial, política pública, compromisos multilaterales o acceso a mercados e inversión sostenible. 

Esta experiencia refuerza la idea de que no existe un único SMRV “ideal”, sino la necesidad de construir arreglos más flexibles y conectados entre sí.

En este sentido, uno de nuestros aportes más relevantes fue instalar y fundamentar la idea de avanzar hacia un “sistema de sistemas”; más que crear una plataforma aislada desde cero, creemos que se debería fortalecer la interoperabilidad conceptual, metodológica y operativa entre infraestructuras  existentes, articulando datos públicos y privados, escalas de análisis y distintos tipos de conocimiento.

Resultados que se combinan y complementan

Las conclusiones de todos los abordajes de este trabajo coinciden en que este enfoque permitiría reducir duplicaciones, mejorar la calidad de la evidencia disponible y aumentar la utilidad estratégica de la información. Esto serviría eventualmente y a mediano plazo para la gestión predial, las políticas públicas, los compromisos internacionales y la inserción del país en mercados cada vez más exigentes.

Los avances alcanzados en esta área de trabajo dialogan con otras líneas de trabajo del  proyecto. Por ejemplo, el esquema conceptual de marcos de evaluación y SMRV de sostenibilidad de agroecosistemas, plantea la necesidad de articular las  bases de datos  públicas y privadas. En este sentido, otro de nuestros  avances ha sido, por ejemplo, la combinación de bases de datos de SIMA (aplicación SIG privada), con diversas bases de datos públicas, para desarrollar modelos de predicción del rendimiento agrícola que integran la variabilidad espacial y temporal en la agricultura de secano y del papel de los hábitats naturales y seminaturales.

En este momento, buscamos aportar  bases concretas  para el desarrollo de futuros SMRV mixtos, observatorios de transiciones productivas, nuevos grupos de trabajo e iniciativas de investigación y acción para fortalecer la gobernanza de la sostenibilidad agropecuaria en Uruguay junto a organizaciones como el Instituto de Transiciones Sostenibles en los Sistemas Alimentarios de la Universidad de la República, el Ministerio de Ambiente, el Ministerio de Ganadería, organizaciones gremiales y de la sociedad civil.

En síntesis, nuestro trabajo permitió pasar de una discusión general sobre sostenibilidad a una agenda más precisa y estratégica: qué medir, para qué medir, con qué marcos conceptuales, con qué datos, para qué actores y con qué capacidades institucionales. 

Este trabajo no cierra una etapa, abre una nueva. Una etapa en la que el desafío ya no es solo producir más información, sino construir mejores capacidades colectivas para usarla, interpretarla y transformarla en decisiones que acompañen transiciones productivas sostenibles con base en evidencia.

Ya no se trata de generar más información, sino de apostar a construir mejores capacidades colectivas para usarla, interpretarla, generar gobernanza  y transformarla en decisiones que acompañen transiciones productivas sostenibles con base en evidencia.